Comunicación y elecciones 2018

Comunicación y elecciones 2018

Nos enfrentamos a un panorama político sumamente complejo e interesante, en el que cuatro candidatos disputan la presidencia de la República.

Es esencial entender el fenómeno político desde una óptica de comunicación, en el que cada uno de los candidatos recurre a estrategias mediáticas para fortalecer su posición y desestabilizar a los competidores.

 

Ante la inminente victoria de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), la estrategia de los candidatos ha virado hacia la desestabilización de su imagen, entre los factores que han utilizado en su contra destaca su participación por la presidencia en 3 sexenios seguidos y la propuesta de amnistía a los secuestradores y delincuentes.

 

La estrategia del candidato Ricardo Anaya va enfocada a demostrar que AMLO tiene ideas retrógradas y que es un peligro para el país. Por su parte, José Antonio Meade se ha dedicado a atacar en sus campañas a AMLO, calificándolo como una persona poco confiable que tiene a secuestradores en su equipo de trabajo.

 

Pese a estos enfrentamientos, la última encuesta publicada por Consulta Mitofsky denota la popularidad de AMLO al exponer su posición frente a otros candidatos, citando: “El candidato de la coalición Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador, con el 37.2% de preferencia “bruta”, seguido de Ricardo Anaya, con 20.3%, y en tercer lugar José Antonio Meade, con 17.1%. En cuarto lugar, aparece Jaime Rodríguez Calderón, “el Bronco”, con 3.2%”.

 

Estamos en vísperas de un tercer debate en el cual los tres candidatos mostrarán sus cartas más fuertes para desestabilizar a AMLO y tratar de revertir la opinión pública, por su parte AMLO mantendrá una estrategia conservadora para no exponerse a los ataques y mantener su mayoría que lo llevará a la presidencia de México.


Este panorama nos muestra que, a pesar de los esfuerzos mediáticos por contrarrestar a AMLO, las campañas de ambos contendientes han sido insuficientes. Aunque las últimas elecciones en Estados Unidos nos dieron una gran lección, ya que, según las encuestas aplicadas, Hillary Clinton llevaba la delantera e iba a ganar la presidencia, sin embargo, el día de las elecciones, el resultado fue otro.

 

Por lo tanto, en esta elección todo puede pasar, aunque es muy poco probable que exista un evento suficientemente fuerte para revertir la balanza que actualmente está a favor de AMLO; sin embargo, la historia nos muestra que siempre puede haber sorpresas. Esperamos que sea cual sea el resultado, no haya consecuencias negativas para el rumbo de nuestro país.

 

*Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad exclusiva del autor y no representan necesariamente la posición oficial de BINDIVA.